Saber cómo actuar ante una emergencia puede marcar la diferencia. Con esa convicción, el Programa Limpio Sur impulsó la conformación de Brigadas de Prevención de Riesgos en once escuelas de Limpio, donde adolescentes asumieron un rol protagónico: capacitarse para luego compartir esos conocimientos con sus propias compañeras y compañeros.
En total, más de 2000 estudiantes participaron en jornadas sobre prevención de riesgos, primeros auxilios y uso correcto de extintores, fortaleciendo una cultura de prevención dentro de las comunidades educativas.
Aprender para enseñar
La propuesta se basó en una metodología de aprendizaje entre pares. Un grupo de estudiantes recibió una formación especializada y posteriormente replicó esos contenidos en sus escuelas, demostrando que las y los adolescentes también pueden convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades.
«Escogimos a algunas chicas y chicos que pudieran capacitarse y que luego fueran multiplicadores de esas capacitaciones», explica Ramón Franco, facilitador del Programa Limpio Sur. «La propuesta es: yo te enseño para que vos puedas enseñar. Buscamos dejar capacidades instaladas para que, cuando el Programa concluya su intervención, estos conocimientos sigan presentes en la comunidad educativa».
Durante las capacitaciones, abordaron temas como la atención de primeros auxilios, el uso del botiquín, la prevención de incendios y el manejo adecuado de extintores, mediante actividades prácticas que prepararon a las y los estudiantes para responder de manera segura ante situaciones de emergencia.
Una experiencia que fortalece el liderazgo
Para Naomi, integrante de la Brigada de Prevención de Riesgos, la iniciativa respondió a una necesidad concreta. «Hoy en día hay muchos accidentes. A partir de los 14 o 15 años muchos adolescentes ya cocinan y puede producirse un incendio. Si no saben cómo usar un extintor, el riesgo aumenta», comenta.
Junto con otros integrantes de la brigada, Naomi participó en la formación de más de 2000 estudiantes de las once escuelas de la Red de Escuelas del Programa Limpio Sur. Más allá de los conocimientos técnicos, destaca el crecimiento personal que le dejó la experiencia. «Esto me ayudó mucho también a crecer como ciudadana. Gracias a esta experiencia soy quien soy ahora».
Alan, de 12 años, también resalta el valor del aprendizaje. «La Brigada de Riesgo me ayudó a entender cómo actuar ante quemaduras, incendios y otras situaciones de emergencia. Lo que más me gustó fue enseñar a otras personas a usar los extintores; fue una experiencia nueva que me permitió aprender y ayudar a los demás».
Más que transmitir contenidos, las brigadas promovieron liderazgo, compromiso y solidaridad entre las y los estudiantes. Como señala Ramón Franco, «ellos se sintieron como héroes», al descubrir que el conocimiento también puede convertirse en una herramienta para proteger a los demás y fortalecer a toda la comunidad.
El Programa Limpio Sur es una iniciativa de Children Believe Paraguay, implementada en alianza con Fundación Alda, con apoyo del Fondo de Taiwán para la Niñez y las Familias (TFCF).