Inicio » Grupos de ahorro: donde ahorrar también significa construir futuro

Grupos de ahorro: donde ahorrar también significa construir futuro

Hay sueños que parecen pequeños cuando se pronuncian en voz alta: comprar un par de zapatos nuevos para un hijo, terminar una habitación de la casa, pagar una cuota universitaria o llegar a fin de mes con tranquilidad. Sin embargo, para muchas familias, esos objetivos representan años de esfuerzo, incertidumbre y sacrificio.

En las comunidades de Limpio, los grupos de ahorro impulsados por el Programa Limpio Sur comenzaron enseñando algo aparentemente simple: cómo administrar mejor el dinero y ahorrar de manera organizada. Con el tiempo, esos espacios se transformaron en mucho más que una herramienta financiera. Hoy son lugares donde nacen liderazgos, se fortalecen vínculos comunitarios y muchas mujeres descubren que sí pueden construir un futuro diferente para ellas y sus familias.

El primer paso: creer que ahorrar es posible

«Antes no ahorraba, no sabía cómo ahorrar». Así resume Juana Escobar el punto de partida de una historia que cambió profundamente su vida. Tiene 33 años, es artesana y complementa sus ingresos con la venta de cosméticos y prendas de vestir. Durante mucho tiempo, el dinero alcanzaba apenas para cubrir las necesidades del día a día. Pensar en ahorrar parecía fuera de la realidad.

Todo comenzó a cambiar cuando se integró a uno de los grupos de ahorro del Programa Limpio Sur. Allí, junto con otras mujeres de su comunidad, aprendió a organizar sus gastos, administrar sus ingresos y planificar metas comunes. Pero, sobre todo, encontró una comunidad.

«Nos juntamos entre las mujeres más necesitadas. Hay madres solteras, mujeres con hijos… y muchas, así como yo, no sabíamos cómo manejar nuestras cuentas».

Juana es madre de Elías, un niño con discapacidad, una condición que muchas veces limita sus posibilidades de acceder a un empleo fuera del hogar. Gracias al grupo pudo desarrollar actividades productivas desde su comunidad: organizar ventas de ropa donada, preparar comidas típicas y participar en otras iniciativas que fortalecieron tanto los ingresos familiares como el ahorro colectivo.

«Ahora que estamos juntas, podemos hacer muchas cosas productivas para nuestra vida y para nuestros hijos también», cuenta.

Cuando una comunidad crece, cada familia avanza

Actualmente, el Programa Limpio Sur acompaña 15 grupos de ahorro: cuatro conformados por personas adultas y once impulsados con adolescentes en instituciones educativas. Según explica Fabián Peralta, facilitador comunitario del Programa, el objetivo va mucho más allá del aspecto económico.

«Una de las cosas que hace el grupo de ahorro es fortalecer la economía familiar, pero también fortalece la unión y la vinculación entre personas de una misma comunidad».

Y es precisamente esa red de confianza la que genera cambios duraderos. A medida que las participantes aprenden a administrar sus recursos, también fortalecen su autonomía, desarrollan liderazgo y ganan seguridad para tomar decisiones sobre su economía y la de sus hogares.

Un ahorro que abrió las puertas de la universidad

La historia de Fátima Ríos refleja con claridad ese proceso. Durante años intentó ahorrar sin éxito. A los 50 años pensaba que simplemente no era posible. «Antes nosotros queríamos ahorrar, pero no podíamos», explica.

Las capacitaciones y el acompañamiento del grupo le permitieron organizar mejor sus ingresos y reservar dinero para un objetivo muy especial: apoyar el ingreso de su hijo a la universidad.

Recuerda con emoción el momento en que él le dijo que no tenía cómo pagar la cuota. «Yo sí tengo todavía, no te preocupes, hijo». Ese dinero había sido guardado durante meses con ese propósito.

Detrás de esa escena hay mucho más que una cuota universitaria pagada. Hay una madre que pudo mirar el futuro con tranquilidad, convencida de que el esfuerzo cotidiano podía convertirse en oportunidades para su familia.

Mucho más que ahorro

Las historias de Juana y Fátima muestran que el verdadero valor de estos grupos no está únicamente en el dinero que logran reunir.

En cada encuentro se comparten experiencias, se fortalecen la confianza y la solidaridad, y muchas mujeres comienzan a descubrir capacidades que antes no reconocían en sí mismas. Llegan pensando que nunca podrán progresar o administrar sus recursos, y terminan liderando iniciativas comunitarias, emprendiendo nuevos proyectos y tomando decisiones con mayor autonomía.

Juana tiene hoy un objetivo muy claro: «Mi gran sueño es terminar mi casa y tenerle a mi hijo en un lugar digno». Y, por primera vez, siente que ese sueño está al alcance. «Antes yo no lograba estas cosas, y ahora estoy logrando muchas cosas. Sé que, si sigo avanzando, voy a cumplir mi sueño».

Quizás ese sea el mayor impacto de los grupos de ahorro: devolver a las personas la posibilidad de proyectar un futuro distinto. Uno donde ahorrar deja de ser un privilegio para convertirse en una herramienta de transformación; donde una madre puede acompañar la educación de sus hijos con mayor tranquilidad; donde la comunidad se convierte en una red de apoyo que multiplica oportunidades.

Porque, a veces, las transformaciones más profundas comienzan con una decisión sencilla: creer que sí es posible.

El Programa Limpio Sur es una iniciativa de Children Believe Paraguay, implementada en alianza con Fundación Alda, con apoyo del Fondo de Taiwán para la Niñez y las Familias (TFCF).

¡Compartilo en tus redes!