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Vacaciones para jugar, aprender y convivir en Limpio Sur

Las vacaciones escolares también pueden convertirse en una oportunidad para aprender, fortalecer vínculos y seguir desarrollando habilidades para la vida. Con esa convicción, el Programa Limpio Sur llevó adelante una colonia de vacaciones de invierno en las comunidades Espíritu Santo, Nueva Esperanza y Divino Niño, donde 100 niñas, niños y adolescentes, de entre 3 y 15 años, participaron de jornadas llenas de juego, creatividad y convivencia.

Durante las actividades, las y los participantes compartieron experiencias construidas alrededor de tres ideas sencillas, pero fundamentales: compartir, ser amables y divertirse. A través de dinámicas corporales, juegos cooperativos y propuestas recreativas, vivieron espacios donde el aprendizaje surgió de manera natural, mientras fortalecían valores que habían venido trabajando durante los meses anteriores.

Aprender también ocurre cuando jugamos

La colonia de vacaciones ofreció rincones de juego pensados para distintas edades, con propuestas que incluyeron juegos de mesa, actividades de encastre, desafíos lógicos y espacios de expresión artística. Cada experiencia fue diseñada para estimular la creatividad, la cooperación y la resolución de problemas, favoreciendo al mismo tiempo la interacción entre niñas, niños y adolescentes.

Estas jornadas representaron también el cierre de un proceso comunitario centrado en el buen trato y las normas de convivencia, permitiendo que los aprendizajes desarrollados durante el año se pusieran en práctica en un ambiente distendido y participativo.

Más allá de la diversión, este tipo de espacios tiene un impacto importante en el desarrollo infantil. La evidencia científica recopilada por la Academia Americana de Pediatría[1] señala que el juego y las actividades recreativas favorecen el desarrollo cognitivo, emocional, social y físico, al tiempo que fortalecen habilidades como la creatividad, la cooperación, la resolución de problemas y la autorregulación. Los períodos de pausa escolar son, por ello, una oportunidad para seguir aprendiendo desde experiencias significativas y compartidas.

Una comunidad que también educa

Las familias fueron protagonistas de esta experiencia. Las madres de las tres comunidades organizaron las meriendas compartidas, aportando tiempo y dedicación para que cada jornada se desarrollara en un ambiente acogedor y de encuentro.

Su participación reafirma una de las convicciones que orientan el trabajo del Programa Limpio Sur: el desarrollo de niñas, niños y adolescentes es más sólido cuando escuela, familia y comunidad trabajan de manera articulada.

Más que una propuesta para ocupar el tiempo libre durante las vacaciones, la colonia de invierno fue un espacio donde el juego fortaleció la convivencia, promovió el buen trato y permitió seguir construyendo comunidades protectoras para la infancia.

El Programa Limpio Sur es una iniciativa de Children Believe Paraguay, implementada en alianza con Fundación Alda, con el apoyo del Fondo de Taiwán para la Niñez y las Familias (TFCF).

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